Tiempos

Yo llegué a Madrid el 1 de marzo.

Dos semanas antes del confinamiento.

A pesar de comenzar aquí con una sensación de haberme mudado de apartamento más que de haber cambiado de país, dos semanas después no habría llegado.

Esa es la magia del tiempo.

 

Ya van más de 6 meses de esta pandemia.

Si miramos atrás, se han hecho cientos de campañas en el mundo sobre el mismo tema. Gran parte de ellas, muy parecidas. Llegó hasta un punto de igualdad. Alguna que otra marca consiguió hacer algo diferente y son de esas campañas que la gente recuerda. Mis favoritas: “El dinero” de Bankinter o “You can’t stop us” de Nike.

 

Con la vuelta (o no), entramos en otro momento del discurso. Más profundo. Las marcas ya han aprendido que no se puede permanecer hablando de lo mismo que el de al lado. Y con todo lo que vivimos y lo que tenemos por vivir, tenemos muchas más cosas que explorar. Ahora es el momento de ser todavía más proactivos, de buscar ideas que tengan un punto de vista diferente y proponerlas a nuestros clientes. No esperar a que ellos vengan con un briefing. O que otra agencia o marca salga con algo que nos dé envidia.

 

Desde marzo estamos haciendo lo imposible. Trabajamos como nunca antes. Ganamos concursos, rodamos hasta en Japón. Las oficinas de Madrid y Barcelona estamos cada vez más integradas. Lo tenemos todo para hacer trabajos que generen conversación y que las personas comenten. Entre una reunión y otra pensamos proactivamente. El tiempo está a nuestro favor.